¡Que el asma no limite tu vida!

Ciudad de México, México. Los expertos recuerdan que uno de cada dos casos de asma en adultos tiene origen alérgico, una cifra que se dispara al 80 por ciento en niños, en los que la alergia desempeña un papel muy importante en el desencadenamiento del asma.

El 5 por ciento de la población española (con mayoría de mujeres)  padece asma, según datos de la ‘Guía Española para el Manejo del Asma para Pacientes’, una enfermedad crónica que se caracteriza por ataques recurrentes de disnea y sibilancias, además de dolor en el pecho y sensación de ahogo y tos.

Aunque estas cifras podrían ser mucho más altas, ya que según el Estudio Europeo de Salud Respiratoria, un 52% de las personas con asma en nuestro país no han sido diagnosticadas y hasta un 26% de estas no recibe ningún tratamiento, a pesar de sufrir síntomas con frecuencia.

Identificar los posibles síntomas de la enfermedad y acudir al médico son las dos pautas principales a seguir si crees que tienes asma.

“Los alérgenos más relacionados con el asma son los ácaros del polvo, los pólenes, los epitelios de animales como perro, gato, caballo, roedores y los hongos de ambiente”, explica la Dra. Eva Martínez-Moragón, jefa del servicio de Neumología del Hospital Universitario Dr. Peset de Valencia y coordinadora del área de Asma en la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Dependiendo de la zona geográfica, actúan unos alérgenos más que otros. Así, como indica el Dr. Vicente Plaza, jefe del Servicio de Neumología del Hospital de Sant Pau de Barcelona y coordinador del comité ejecutivo de la Guía Española para el Manejo del Asma (GEMA), en zonas del interior predominan los pólenes; en la costa, los ácaros; y en zonas del sur como Jaén, la alergia al olivo y las gramíneas.

En base a estos datos, Boehringer Ingelheim, compañía líder en el sector farmacéutico mundial, ha puesto en marcha la campaña de concienciación #ActúayRespira, protagonizada por un vídeo que refleja diferentes situaciones en la vida diaria de una persona con asma.

Con esta campaña, la compañía quiere ayudar al paciente a identificar los posibles síntomas de la enfermedad y concienciarle sobre la importancia de acudir al médico. ¡Echa un vistazo!

Si bien los pólenes son difíciles de evitar, el Dr. Plaza recuerda que, en las épocas de polinización, las personas asmáticas no deben ir al campo.


Por otro lado, si la alergia viene producida por la mascota, el problema viene ligado a que “difícilmente una persona se quiere desprender de su animal de compañía, por lo que se deben buscar tratamientos que mantengan al enfermo estable y asegurar un uso adecuado del inhalador”.

En lo referente a los ácaros, “aunque es difícil evitarlos sobre todo en zonas como las Islas Canarias, se recomiendan medidas estrictas en los dormitorios, poniendo fundas antiácaros en colchón y almohada, lavando con agua caliente la ropa de la cama, retirando alfombras, moquetas o peluches y con mucha ventilación y limpieza”, señala el doctor.

Conocer la enfermedad para evitar desencadenantes, usar correctamente el inhalador y evitar la exposición a los alérgenos son las tres medidas principales que deben poner en práctica los asmáticos con el fin de hacer desaparecer los síntomas.

Ante una crisis asmática, los bronquios se inflaman provocando un estrechamiento de las vías respiratorias y la disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones. (Foto: Getty Images)

Por su parte, la doctora Aurora Garre, asesora médica de Cinfa, nos recuerda de qué otras formas se puede prevenir la enfermedad.

1. Entorno limpio de alérgenos. Debes mantener tu entorno libre de las sustancias que pueden empeorar tu asma, como el polvo, los ácaros, hongos o el pelo de los animales. Recuerda también que alrededor del 10% de los adultos asmáticos son intolerantes a la aspirina y a los antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno.

2. Realiza ejercicios respiratorios habitualmente. Aprende y practica de manera regular ejercicios que te ayuden a controlar la respiración y la ansiedad cuando llegue una crisis. Si esta se produce, toma la medicación, busca una postura cómoda -sentado con los brazos apoyados en una mesa o barandilla-, relájate, saca el aire con los labios fruncidos y respira sin ansiedad, sirviéndote del abdomen.

3. Sí al deporte, pero con precaución. No olvides el calentamiento y ni el estiramiento antes de comenzar a practicar cualquier actividad física e incrementa poco a poco la intensidad del ejercicio, con el fin de preparar las vías aéreas para el esfuerzo. Los deportes en ambientes húmedos como la natación o en salas cerradas y cálidas están más indicados para los asmáticos. Si sufres asma de esfuerzo, tu médico puede recomendarte una medicación específica.

4. No fumes, permitas que lo hagan cerca de ti. El tabaco es uno de los desencadenante del asma, porque incrementa la inflamación bronquial.

5. No olvides tu medicación. Una persona asmática puede viajar siempre que lleve consigo sus medicamentos habituales, así como el plan de acción elaborado junto con su médico y los medicamentos que puede necesitar en caso de empeoramiento o crisis.

6. Toma todos los días tu medicación, incluso aunque no sufras síntomas. Para lograr controlar tu asma y disfrutar de una buena calidad de vida, es muy importante que tomes la medicación que tu médico te haya prescrito en la dosis, frecuencia y duración indicadas.

7. No abandones el tratamiento. Comenta a tu médico cualquier duda que puedas tener sobre cómo seguirlo o tus posibles temores ante efectos secundarios, pero nunca dejes de tomar la medicación por iniciativa propia.

8. Consulta siempre a tu médico antes tomar nuevos fármacos. Nunca te automediques e informa a tu médico de nuevas prescripciones que otros especialistas hayan podido indicarte. En todo caso, comunica siempre a tu farmacéutico, dentista y médicos tu condición de asmático.

9. Usa bien tu inhalador. Los pasos son: abrir el dispositivo, prepararlo (agitarlo, rotarlo o cargarlo), vaciar tus pulmones de aire, bloquear la respiración, colocar el orificio del inhalador en la boca, inhalar a fondo, contener la respiración de cinco a diez segundos y volver a respirar con normalidad. Si el medicamento contiene corticoide, debes enjuagarte la boca al terminar.

10. Aprende a reconocer y actuar ante las crisis. Pide a tu médico que te enseñe a detectar los síntomas de empeoramiento -para lo que a veces puede ser necesario un medidor de flujo espiratorio- y elabora con él un plan de acción escrito, que te indique con exactitud cómo debes reaccionar en caso de una crisis grave: aumentar la dosis de medicamento, tomar otro nuevo o acudir a urgencias.

 

Con redacción e información de Monica de Haro / monicadeharohernandez.tumblr.com

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