¿Qué enfermedad nos afecta de la cabeza a los pies?

Ciudad de México, México. Uno de cada tres pacientes no sabe que padece diabetes, y tampoco que es la causa de muchos de sus problemas de salud como la disfunción eréctil.

Se dice que una enfermedad tiene un carácter sistémico cuando ésta tiene repercusiones en diferentes partes del organismo, aunque su origen esté localizado en una zona muy concreta del cuerpo.

De acuerdo con esta idea, la diabetes se ha convertido en el paradigma de enfermedad sistémica, un trastorno que tiene repercusiones que van, literalmente, desde la cabeza a los pies de la persona que la sufre.

“Es bien sabido que la diabetes se correlaciona con un aumento del riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular y aterosclerótica, que acelera su evolución, que empeora su pronóstico y que multiplica la tasa de mortalidad precoz de origen cardiovascular”, señala el Dr. Edelmiro Menéndez, presidente de la Sociedad Española de Diabetes (SED).

También, prosigue el experto, “se asume el habitual empeoramiento de la función renal en la persona con diabetes y se acepta y teme especialmente la posible pérdida de visión como consecuencia habitual de esta enfermedad”, añade el experto.

Los médicos alertan de que la diabetes también afecta los vasos sanguíneos que alimentan el cerebro.

Son algunas de las conclusiones del XXVII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes (SED), celebrado en Bilbao, en el que se aportó una visión innovadora e integral de esta enfermedad, atendiendo a todas aquellas enfermedades (muchas de ellas poco conocidas hasta el momento) que se asocian estrechamente con la diabetes.

Por ejemplo, aún “sigue existiendo un gran desconocimiento social sobre los efectos que tiene la diabetes en la fragilidad ósea, en el riesgo de aparición de enfermedades neurodegenerativas, en el desarrollo o agravamiento de la salud de las encías o en el desarrollo de úlceras en el pie que terminan en amputaciones”, apunta

Tener unos dientes sanos te puede ayudar a prevenir enfermedades como las del corazón, la diabetes y el cáncer.

Trabajos presentados en este congreso evidencian los vínculos de la diabetes tipo 2 con la depresión, la esquizofrenia o la enfermedad de Alzheimer.

En el caso de las demencias, se ha apuntado que la propia diabetes puede contribuir al proceso fisiopatológico de la enfermedad de Alzheimer, con la que compartiría similares mecanismos patológicos al producirse un déficit de insulina y una menor sensibilidad a ésta a nivel cerebral.

La resistencia a la acción de la insulina que se da en la diabetes tipo 2, junto con la hiperinsulinemia existente, lleva a la disminución de la captación cerebral de insulina.

La diabetes es una enfermedad en la que el nivel de glucosa (azúcar) en la sangre es más elevado de lo normal.

Como hipótesis, se plantea que el déficit de insulina provocaría una dificultad en las neuronas para utilizar la glucosa, lo que provocaría un déficit en su producción de energía, un mayor estrés oxidativo y una menor supervivencia celular.

Además, la resistencia a la insulina generaría daños en los vasos sanguíneos y dificultaría el riego del cerebro.

También se ha comprobado que la diabetes no sólo se asocia con atrofia cerebral, sino con la acumulación de la proteína tau en el interior de las células nerviosas, uno de los daños característicos de la enfermedad de Alzheimer.

Los datos parecen avalar esta vinculación. En las personas con diabetes el riesgo de desarrollar Alzheimer se duplica, y la prevalencia de la diabetes es dos veces superior en pacientes con depresión respecto a la población general, y es entre dos y cuatro veces mayor en pacientes con trastornos esquizofrénicos.

Lo que está claro, según el Dr. Félix Bermejo-Pareja, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, es que “prevenir la diabetes disminuye la incidencia de las enfermedades neurodegerantivas, como el Alzheimer”.

Un caso especialmente paradigmático es el del pie diabético, una infección, ulceración o destrucción de los tejidos profundos relacionados con alteraciones neurológicas y distintos grados de enfermedad vascular periférica en las extremidades inferiores que afecta a pacientes con diabetes mellitus que no ha sido (o que no está siendo correctamente) tratada.

Para la Dra. Pilar Vela Orus, cirujano vascular y responsable de la Unidad de Pie Diabético del Hospital de Cruces (Bilbao),“resulta sorprendente que no se le preste la suficiente atención e, incluso, el paciente no lo ve como una amenaza”.

Sin embargo, advierte, “el pie diabético y las amputaciones que suele conllevar provoca en cinco años más fallecimientos que el cáncer de colon o el cáncer de mama”.

De hecho, la diabetes es la primera causa de amputaciones de extremidades inferiores en el mundo.

Todas estas son razones más que suficientes para tratar de prevenir y controlar la diabetes y todos los riesgos que conlleva, ¿no crees?

Y como el daño podría iniciarse antes de que la diabetes sea diagnosticada plenamente, cuando notes que tu cuerpo empieza a perder la capacidad de controlar los niveles de azúcar en la sangre… ¡no esperes! Acude al médico para que te haga todas las pruebas necesarias y te de unas pautas a seguir mientras sales de dudas.

 

Con información y redacción de monicadeharohernandez.tumblr.com / Mónica de Haro

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