¿Colposcopía o Papanicolaou?

Frecuentemente nos realizan la pregunta si es lo mismo la Citología Vaginal (llamado también Papanicolaou) y la Colposcopía, y si haciéndose una ya no es necesario hacerse la otra. Debemos decir que ambos estudios son COMPLEMENTARIOS; uno no suple al otro y ambos detectan a las células desde que tienen características pre malignas así como el cada vez más frecuente Virus del Papiloma Humano (VPH) y permite instituir tratamiento oportuno. El Papanicolaou no es exacto al 100%, por lo que se recomienda realizarse una colposcopia como mínimo cada 2 años aparte de dicho estudio.

Si hacemos una similitud diríamos que el Papanicolaou ve “los árboles” (las células) y la Colposcopía “el bosque” (los tejidos). Por lo general Cuando en el estudio de Papanicolaou se reporta alguna alteración, la Colposcopía nos sirve para detectar de qué parte del cérvix provinieron dichas células, al observar con distintos aumentos el tejido cervical, vaginal y vulvar. Se observan las características del cuello de la matriz, se aplica una solución diluida de ácido acético para resaltar las zonas anormales, las cuales toman un color blanquecino de diversas tonalidades y características que permiten al Médico Ginecólogo- Colposcopista determinar sitios anormales.

Una vez identificada la zona alterada, se procede a tomar la “biopsia dirigida por Colposcopía” que es una muestra más exacta y grande que se analiza en el laboratorio por el médico Patólogo.

En que casos se recomienda realizarse estos estudios:

El Papanicolaou

  • Todas las mujeres con 20 años o más, sin excepción, y las menores de 20 años que hayan mantenido relaciones sexuales.
  • Los especialistas en cáncer recomiendan que una mujer adulta se haga un Papanicolaou cada año en centros especializados.
  • Una mujer con verrugas genitales (Virus de papiloma humano), debería hacérsela cada 6 meses.

La Colposcopía

  • Toda mujer que haya iniciado relaciones sexuales.
  • Pacientes con resultado de Papanicolaou anormal (presencia de displasia o VPH)
  • Control de pacientes con antecedentes de infección por virus de papiloma humano o cáncer
  • Pacientes con sangrado transvaginal anormal.
  • Pacientes con flujo vaginal que no se cura con tratamientos usuales.
  • Presencia de lesiones externas (verrugas, condilomas, úlceras, excoriaciones)
  • Como estudio previo a la realización de operaciones del útero.

Dr. Ricardo Franco Medina. Ginecólogo-Oncólogo-Colposcopista
Clínica de Displasias WWI, Centro médico Hospitaria. Tel. 21380994