Infertilidad y Calidad de Vida.

Dra. María Esther Monrreal Alanís

La infertilidad se define como el fracaso de una pareja para lograr un embarazo después de intentarlo por lo menos un año completo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la “calidad de vida” consiste en la percepción del entorno y del valor que establecen las personas en relación a sus metas, expectativas, estándares y preocupaciones. Por lo tanto, la calidad relacionada con la salud reproductiva es un concepto multidimensional que incluye aspectos físicos, mentales, emocionales y sociales. 1

La mayoría de los pacientes infértiles experimentan estrés y tensión, y se sienten menos satisfechos con su vida que aquellos que no tienen dificultad para concebir; la falta de hijos tiene una influencia significativa sobre el autoestima, y es frecuente que se acompañe de tristeza, sentimientos de culpa, vergüenza, ansiedad, frustración, soledad, enojo e incluso angustia sexual.

Estas parejas se encuentran en peligro de experimentar problemas de comunicación, desacuerdo sobre los tratamientos y falta de empatía entre ambos. De hecho, muchos investigadores han propuesto a la infertilidad como una amenaza a la estabilidad conyugal, teniendo como consecuencias el divorcio y/o la búsqueda de un nuevo matrimonio. 2

Debido a la naturaleza de la infertilidad, la atención del aspecto psicológico tiene la misma importancia que los diferentes programas de tratamiento médico; por lo que estos pacientes deben buscar asesoría profesional, tanto individual como de pareja, para lograr mayores tasas de éxito en la búsqueda de un hijo. 3

1. J Reprod Infértil. 2013;14(3):110-119
2. Europ J Obst & Gyn and Reprod Biol. 2012;165: 243-248
3. Fert and Steril. 2014;102(6):1716-1722

Estudio Básico de la Pareja Infértil

Dr. Eduardo Aguayo Macías – Biología de la Reproducción

La infertilidad se define como la incapacidad para lograr un embarazo a término después de 12 meses de relaciones sexuales frecuentes sin ninguna protección anticonceptiva. La incidencia de la infertilidad es alrededor del 15% de las parejas, 1 de cada 6 parejas en México. Las causas del incremento de la incidencia se deben a:

  • Deseo retrasado de la fertilidad
    • Desarrollo profesional de la mujer
    • Búsqueda de mejor condición económica
    • Nupcias tardías
    • Retraso de la maternidad
  • Agravamiento de enfermedades como:
    • Endometriosis
    • Miomatosis
  • Inicio temprano de vida sexual
  • Factores como:
    • Obesidad y Desnutrición
    • Aumento del tabaquismo y alcoholismo
    • Ejercicio exagerado
    • Estrés elevado

 

Las parejas fértiles normales que no tiene ningún factor que afecte, tiene la posibilidad del 16-20% de quedar embarazados por mes.

3 meses: 54%
6 meses: 65 %
9 meses: 75%

Al cabo de 12 meses, el 85% de las parejas logra tener su embarazo. El resto de las pacientes necesitan ser estudiados y recibir algún tratamiento de fertilidad.

 

Las indicaciones para iniciar la evaluación de la pareja infértil son:

 

* No haber logrado el embarazo después de un año de relaciones sexuales frecuentes y sin protección anticonceptiva.

* Antes de un año si existiera alguna enfermedad o algún factor de riesgo identificado en la pareja.

* Si la pareja cuestiona su potencial fértil.

* Si persiste la infertilidad cuando algún factor o factores fueron diagnosticados como causa de infertilidad y éste o éstos ya fueron corregidos en forma adecuada.

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La evaluación inicial de la pareja infértil debe incluir una historia clínica completa que indique el tiempo de evolución de la infertilidad, antecedentes heredofamiliares, además de los propios, patológicos y no patológicos, así como la evaluación de estudios y tratamientos que se hayan realizado en el pasado.

Debe realizarse un examen físico, sobre todo de la cavidad pélvica y genitales externos, misma que, preferentemente, deberá incluir: exploración cervical y ultrasonido vaginal.

Debe realizarse una histerosalpingografía al terminar la menstruación para evaluar la cavidad uterina, cervical, así como la permeabilidad y las características
tubarias.

Debe realizarse un espermograma directo al varón con 2 a 7 días de abstinencia, la muestra deberá obtenerse mediante masturbación, de preferencia en el mismo laboratorio.

Se recomienda la determinación sérica de FSH, LH, Estradiol, TSH y Prolactina en el segundo o tercer día del ciclo menstrual para conocer el estado hormonal en casos que se sospeche de baja reserva ovárica o alguna patología específica de acuerdo con los datos obtenidos en la historia clínica y la exploración física. A veces es necesario realizar la determinación de la hormona antimülleriana para valorar reserva ovárica.

Si se encuentra alguna anormalidad en esta evaluación inicial y ésta es susceptible de tratamiento médico o quirúrgico, o que requieran tratamiento especializado o reproducción asistida, se recomienda que sean manejadas por un especialista capacitado y certificado en Biología de la Reproducción, quien llevará a cabo una evaluación integral de la pareja.